viernes 20 de noviembre de 2009

Mientras paseo.



Tu mirada me intimida, dibujas siluetas transparentes, pétalos flotando, caídos en el suave regazo de tu piel.
Mi cuerpo en tus pupilas, dibujan curvas de mujer perfumada, la flor de tu jardín.
Intentas alcanzarme, saber quién soy, la duda de tu placer y ofrenda. Aún así, sin venir,
te quedas observando.
Merodeas a mi alrededor, dulce existencia, paladar exquisito. Rogándote mientras paseo. Oh, mi amor...
mañana volveré a tu ventana,

_ nuestro lecho_
donde te preguntarás, ¿quién es esa mujer?
que posa para mí, en la vereda de mis sueños.


domingo 8 de noviembre de 2009

El triste abandono de la locura.



A punto de salvarme de una historia de lealtades y sucesiones reales, me pregunto a veces que cien años no es nada para una primera y segunda guerra mundial. Las cruzadas es un juego de malavares y otra de marcomanos donde los conflictos de autoridad y defensa del honor hacen honores a juegos de palabras, pero con paréntesis muy peligrosos; donde se pactan guerras de razones, cada cuál a la suya...

y yo, a punto de salvarme.


Sin enterarme que pasa en el mundo, sé que el hombre se convierte en lo que piensa; y entonces aparece el poder como principal alimento de un secreto en el anonimato donde ellos son lo que creen ser : un envejecimiento prematuro donde la salud mental es eternamente una locura indefinida...

y yo, a punto de salvarme.

Crónicas del poder , donde no estoy al margen de ellas; como una ciudadana más, estoy invitada al uso de grandes estafadores, que cuestionan de qué manera parar una guerra sin querer acabar con ella...

y yo, a punto de salvarme.

Y entonces, aparece mi locura, la carcoma de mis sueños venideros. Sin salvarme de ella, no me importa, porque no atiende a razones de este tipo de actos ; ni siquiera a la congruencia de guerras malditas.

... Y es que los que me dijeron loca, jamás los olvidaré, mi triste y querida locura.

Al fin y al cabo, me ensañaron como salvarme de ellos y sus balas a flor de piel.


Gracias por estar ahí, al otro lado.




sábado 24 de octubre de 2009

Refranero hechizado.


Hoy se cansó el herrero de tener cuchillo de palo, caballero pasajero de hostiles refraneros; y quiso un nuevo cuchillo dorado. El de palo , lo llevó al monte , para segar espárragos, setas y flores del campo, para allí enterrarlo , clavarlo y olvidarlo. El viejo herrero, no volvió jamás; echando de menos las bocas que predigan su refrán, volviese loco para siempre, porque ya era normal, en sus cuentos y aficiones de labores donde dicen la gente : "En casa de herrero , cuchillo de palo". Llamaron a su puerta, para pedirle prestado su herramienta de madera, pero el visitante al ver el rostro del hombre con su arma nueva , quedó sorprendido de tal hechizo.
El visitante corrió al monte para salvarlo, no sabía si _ al herrero, el cuchillo o el refrán _ . Una vez llegado al lugar, el palo estaba deformado, ya no era un cuchillo; sino madera muerta y escarcha en sus manos. Volviendo a la casa, miró a los ojos del herrero...

... y así sucedió, sentenciado el refrán en manos de su propio refranero.

Con cariño, Lou.



miércoles 14 de octubre de 2009

Mi Tul se ha perdido.



Mientras la noche caía, mi tul me esperaba, era suave, transparente y adormecía mis latidos hasta quedarme dormida.

Acariciaba mis pechos, en el juego eterno;
venía a mis labios, con una promesa de amor,
y sentía mi cuello, besos de su hilo perfumado.

Se deslizaba entre mis brazos, y mis manos,
lo llevaba hasta mi cintura; y sentía sólo eso,
el suave roce misericordioso y fiel.

Quieto entre mis piernas, me insinuaba;
me excitaba y desterraba un mito,
mis sonidos eran gemidos, libres en mi alma.

Acababa en mis pies, en el suelo,
o liado entre sábanas a juego, jugando entretenido
con mi almohada, mis sueños y ahora...

no lo sé, se ha ido.

Sellado con el aroma de mi piel, tatuado con mi forma y mis recuerdos anidados; esperando a que vuelva.

Con cariño, Lou.



jueves 8 de octubre de 2009

De otra manera



No tenía que escribir, se fueron las palabras,
podía haber sido de otra manera.
Leo libros y los paseo de aqui hacia otro lado,
pero no sé que decir, no lo sé,
podía haber sido de otra manera.
Me levanté y fuí a la cocina,
el desayuno, mis tostadas doradas,
el zumo de melocotón , y la ducha de agua templada,
que pudo haber sido de otra manera.
Mis pocos vestidos, mis botas y el abrigo,
no sabía combinar, toda desorientada, sin saber
a dónde ir ; el día gris, con el sol a escondidas,
las calles mojadas, la gente en sus casas,
y yo, sin saber, que podía haber sido de otra manera.
Los pajarillos escondidos, los gatos acurrucados
en jardines y un perro dando vueltas y olfateando
el suave olor que levanta la brizna de la mañana.
Las personas mayores abrigadas, con sus bastones,
los hombres en los bares, sus mujeres con la cesta
de la compra; pudo haber sido de otra manera.
Volví, asomada a la ventana, con los colores en la
mano, dibujando en mi cuaderno de marquilla,
todo silencioso,
nada me importaba.




Con cariño, Lou.